Real Jaén-Minera, choque de enrachados
Jienenses y llaneros llevan seis jornadas sin perder en Segunda RFEF, estando invictos en el presente 2026. Los andaluces necesitan seguir sumando para no caer en el descenso y los de El Llano del Beal buscan seguir con el viento a favor para reforzarse en los puestos de fase de ascenso y, si es posible, asaltar el liderato. El encuentro se disputa esta tarde en el estadio de La Victoria. "El equipo cree en el equipo y los frutos se están dando ahora con los resultados", expone Checa.
Se cumplió eso de que ´no hay dos sin tres´. Se cumplió y se subió la apuesta. No sólo cayó la tercera, sino también la cuarta consecutiva. Ahora se busca cumplir eso de que ´no hay quinto mal´. La Deportiva Minera vuelve a coger carretera y manta para afrontar un nuevo duelo a domicilio, esta vez en tierras jienenses. Una plaza histórica del fútbol español como es el Nuevo Estadio de La Victoria, con un trasatlántico como el Real Jaén a bordo, es la siguiente parada en el camino de los del Llano del Beal. Este domingo, a partir de las 17:00h, la Minera irá al asalto de un nuevo territorio de caza, uno sin visitar hasta el momento.
La trayectoria del 2026 en ambas escuadras es positiva, especialmente en el caso de los cartageneros. El equipo de Checa llega con la velocidad de crucero puesta y sin encontrar a nadie que sea capaz de ponerle freno en este inicio de 2026. De los seis partidos jugados hasta la fecha, cinco han acabado con victoria rojilla y uno en tablas. Dieciseis de dieciocho puntos es un bagaje que sólo entraba en los mejores planes cuando se ponía uno a soñar con cosas grandes al tomar la última uva.
Once goles a favor, tan sólo dos en contra -ambos a balón parado- y una escalada endiablada en la tabla clasificatoria hacen que la familia minerica estire la sonrisa más que nunca. No es para menos al constatar que el cuadro cartagenero es, junto al recreativo de Huelva, el equipo más en forma del momento en el siempre exigente Grupo IV de Segunda RFEF. Por el camino se han asaltado estadios emblemáticos y punteros como los del Águilas FC o el Yeclano Deportivo, además de arrollar a todo un Linares Deportivo o doblegar a Melilla y Puente Genil. Ninguno fue capaz de establecer un dique de contención a la marea rojilla.
Turno ahora para que lo intente el Real Jaén CF, un recién ascendido cuya historia y masa social le posicionan como uno de los ´gallitos´ (otro más) del grupo. Tan traicionera es la categoría que por mucho que pinten a un equipo como fiero puede acabar convirtiéndose en rival en apuros con el transcurrir de la campaña. No está siendo nada fácil del año para el cuadro jienense, cuya situación clasificatoria le está haciendo luchar por no caer al abismo del descenso. Lo ven de cerca, pero sin pisarlo por el momento.
Al igual que la Deportiva Minera, la escuadra del Nuevo Estadio de La Victoria tampoco conoce la derrota en el 2026, pero con bastantes matices al establecer la comparación. Para empezar, los ´´lagartos´´ han jugado cinco partidos, uno menos que los del Llano del Beal. Precisamente fue la pasada semana cuando, a causa del temporal que azotó con fuerza Andalucía, se aplazó el encuentro que enfrentaba a Xerez Deportivo y Real Jaén. Por otro lado, son tan sólo dos los triunfos que ha cosechado la escuadra jienense en este primer tramo del año, tres menos de los que ha celebrado la parroquia minera. Eso sí, las dos victorias del Real Jaén han sido en casa, donde sus prestaciones han subido considerablemente en los tres primeros duelos del año ante su afición.
El camino no da tregua y pone semana tras semana duelos de un altísimo nivel para una Minera cuyo superlativo estado de forma le está llevando a cotas que parecían muy lejanas hace un par de meses. El equipo no parece ni quiere tener techo, sólo busca más alegrías para una hinchada entregada que disfruta un momento histórico para el club. El viento sopla, lo hace con fuerza también en nuestra zona, pero lo hace a favor de una pasión a la que permite avivar el fuego con cada victoria que se sucede. Este domingo, a seguir con la llama prendida.
