Este domingo puede ser un gran día para la Deportiva Minera
El equipo que entrena Checa logrará el ascenso de Segunda a Primera RFEF si vence en el coliseo Ángel Celdrán al Lorca y no vence el Extremadura en su partido. Se espera el lleno en las gradas. Los precios no son caros y la directiva invita a los aficionados al fútbol de La Unión a acercarse a El Llano del Beal. En la foto, los paneles de la ciudad de Cartagena anunciando el histórico encuentro.
Este domingo, a las 12 horas, el campo Ángel Celdrán puede ser escenario de una capítulo histórico, pues la Deportiva Minera apura sus opciones de ascender de categoría, para lo que precisa ganar y que no lo haga el Extremadura. Ambos se enfrentan a dos rivales que no se juegan nada. Los de El Llano del Beal juegan en casa ante el Lorca, que lleva 7 jornadas sin ganar, y los extremeños visitan a los jienenses de Linares. Todo es posible.
Los precios que se han fijado para los aficionados son asequibles y, además, está la promoción de que cada abonado puede retirar 5 entradas al precio de 5 euros y regalársela al que considere.
LA PREVIA
Vivir el fútbol es para días como estos. Amar a tu club y apoyarlo pase lo que pase es para días como estos. Trabajar incansablemente durante diez meses, tratando de sacar siempre la mejor versión, es para días como estos. Todo aquel que inicia su camino o vinculación con este deporte es para días como estos, con los que todos sueñan pero no todos logran alcanzar. La Deportiva Minera llega a la última jornada de liga regular con el objetivo más ambicioso de su historia, el de ascender de forma directa a Primera RFEF. La tarea no será ni mucho menos fácil, pues hay que ganar al Lorca Deportiva y esperar que no lo haga el CD Extremadura, pero tantas cosas no eran sencillas y se han acabado logrando que esta puede ser una más que añadir a la lista de gestas en El Llano del Beal.
Ese pueblo minero, de trabajadores y rebeldía, de no conocer el imposible y saber que a base de esfuerzo se puede convertir en un escalón más que subir. Son 1.400 almas, pero que llevan en volandas y no se achican ante el rival que sea. La Minera no entiende de datos o ´status´, la vena guerrera la lleva por bandera, siendo capaz de llevar al límite hasta el más fiero rival que se cruce en el camino.
Si hace unos meses hubieran dicho que el grupo IV de Segunda RFEF iba a llegar así al desenlace probablemente pocos se lo hubieran creído, pero aquí está el cuadro rojillo. Está porque nunca bajó los brazos, porque cuando más empinado se puso el camino más fuerzas de flaqueza salieron, porque sabían que la única vía tenía como armas la fe, la entrega y la unión. La unión de un equipo y una afición que luchan al compás, que saben lo difícil que es alcanzar metas en El Llano del Beal, pero cuyos sueños son más fuertes que todas las olas que amenacen con llevárselos.
Salir de Tercera RFEF parecía un imposible, competir de tú a tú ante cualquiera en Segunda RFEF parecía un imposible, eliminar a un Primera División y enfrentarse al Real Madrid en Copa del Rey no parecía imposible, es que directamente no entraba en los esquemas de ni el mayor de los soñadores. Pero todo eso sucedió y ahora, para seguir incrementando la lista de imposibles hechos realidad, se vislumbra en el horizonte la Primera RFEF, una categoría que hace apenas tres años ni se veía al mirar al futuro del club.
Entró José Blaya con su proyecto construido precisamente para soñar y sabía que contaba con el lugar ideal para hacerlo. Un lugar de pico y pala como en ningún otro lado, de tierra que no se rinde, que sabe lo que cuestan las cosas para un pueblo así y que se desvive por los suyos. Pedir el apoyo de la gente ahora no es ni necesario, porque todo el mundo sabe que ese pequeño rincón del litoral cartagenero está encendido como nunca por su equipo.
El humo rojo no sólo sale de las bengalas en todo lo alto, sino del latido de unos corazones cuyo ritmo se viene acelerando conforme se acerca el gran día, ese para el que tanto han luchado no sólo durante esta campaña, sino durante años y años. La Minera será uno de los grandes focos de atención de lo que suceda en esta decisiva jornada. Quién lo iba a decir hace bien poco, pero ahí estará un Coliseo Ángel Celdrán hasta la bandera y que retumbará para volver a llevar en volandas a su Minerica, esa que no conoce límites, esa que no entiende de imposibles, esa que es movida por su afición y, juntos, movidos por los sueños. Creer no es una opción, es la regla que dictamina la presencia de una familia que está preparada para ir hasta el final en la madre de todas las batallas vistas en el Ángel Celdrán.
DECLARACIONES PREVIAS AL ENCUENTRO:




