Una noche en el museo con muy buena llama flamenca

La voz José del Calli y el toque de guitarra de Ricardo Vázquez se fundieron con la fuerza del baile de Paula Rodríguez para abrir el novedoso ciclo flamenco de La Unión con una muy buena muestra de arte jondo.
Medio aforo tuvo el salón de actos del Museo Minero de La Unión en la apertura de un ciclo flamenco creado por la Fundación del Cante de las Minas para potenciar la presencia de este arte durante todo el año en donde más a gusto está 'el duende', en La Unión. Era obvio que tener que pasar por taquilla (10 euros costaba la entrada) retrajo a bastantes aficionados pese a no implicar un alto desembolso. Es curioso que en esta región exista un desnivel tan grande para muchos entre lo 'gratis' y el 'pagando', al margen de qué ofrezca el espectáculo, pues lo mismo acudes a ver algo que no te interesa por tener la entrada gratuita que luego, aunque tengas pecunio para afrontarlo, rehusas a una propuestas de enjundia. Hay más contrastes, como que nos quejemos por esos pagos, pero que tengamos muy asumido que en esta provincia no se obsequia con una tapa cuando pides una bebida en el bar, lo que es tradicional en Andalucía, Castilla-La Mancha, Madrid, Castilla-León... Mejor será que volvamos a lo que nos ocupa, pues veo que me estoy 'desparramando'.

La de anoche fue una estupenda velada para los amantes del flamenco. Hubo ese 'duende amigo' que busca el buen aficionado, que pronto estableció un 'puente de complicidad' con los artistas. Cómo se arrancaban ovaciones colectivas refrenda esa conexión, al igual que una despedida prolongada por los aplausos. Se los ganaron (los artistas) y se lo merecieron (los espectadores).
La voz la puso José Plantón Heredia (Córdoba, 1990), otro fruto de una familia de artistas flamencos (tenían tablao propio) encabezada por su padre, José Plantón 'El Calli'. De muy joven ya estaba considerado un talento del cante y, entre otros premios, figura el otorgado en la modalidad de seguiriyas del Cante de las Minas de 2022 y de murcianas y otros cantes mineros de 2025, por la levantica que interpretó en la final.

Paula Rodríguez mostró su enérgico encanto sobre el escenario de una tierra que la encumbró con premio 'Desplante' del Cante de las Minas de 2021. Lleva el baile en la sangre, como refleja que con cuatro años de edad ya estuviese en una academia de danza de su Santander natal, habiendo completado después su formación de danza clásica, contemporánea y flamenco por Madrid, Sevilla, Barcelona y Jerez de la Frontera, para finalmente crear su propia compañía, de la que lleva la dirección.

El triunvirato escénico lo completó Ricardo Vázquez (Madrid, 1984), guitarrista internacional también que creó en un ambiente familiar de guitarristas flamencos y entre su amplio palmarés figura ser director artística del ballet flamenco 'Eterno Picasso'.

Por cierto, los tres han expandido el flamenco por tierras lejanas. Paula ha bailado en Oceanía, y Asia, tierra esta última por la que ha cantado José del Calli, mientas que la guitarra de Ricardo Vázquez ha sonado en Estados Unidos.

El nombrarlos con una breve reseña de su palmarés es para transmitir a todos los lectores (sean o no amantes del arte jondo) que sobre el escenario del Museo Minero hubo talento impulsado por energía flamenca de la buena, como también se espera de las siguientes actuaciones de un ciclo que continuará el 20 de marzo con la actuación de Almudena Roca, acompañada al cante por Celia Jiménez y a la guitarra por Daniel Valseca. Después, el 11 de abril será el turno para Al-Blanco & El Peli y el 29 de mayo llegará el broche final con Ricardo Fernández del Moral y Encarnación Fernández.








