Bahía de Portman

                                   

Vueltas y revuelta jondas

Yerai Cortés regresó un año después de recibir el 'Castillete de oro' para ofrecer una cautivadora actuación en 'la Catedral' y destapar su nombre en la 'Avenida del flamenco' en una jornada de doble distinción ('La Revuelta' y Carlos del Amor, quien volvía al lugar donde trabajó ahora para a ser su 'embajador') con mucho taconeo en el epílogo. 



Emoción, reconocimiento y flamenco de altura en una noche inolvidable del Festival Internacional del Cante de las Minas. La jornada de ayer en el Festival Internacional del Cante de las Minas quedará grabada en la memoria de los asistentes por la intensidad de las emociones vividas y por el reconocimiento a dos figuras que han contribuido de manera excepcional a la difusión de la cultura y el arte. 


Los Castilletes de Oro, máxima distinción honorífica del festival, fueron entregados al televisivo programa de La1TVE de 'La Revuelta' y al periodista Carlos del Amor, dos galardones ampliamente merecidos que el público recibió con una larga y cálida ovación.


En el caso de La Revuelta, el reconocimiento pone en valor la proyección que el popular programa ha dado a la cultura en la televisión nacional, acercando el arte, la música y la creación contemporánea a millones de espectadores con un formato fresco y cercano. Ricardo Castella recogía la insignia dorada: “Estamos muy sorprendidos por este reconocimiento y muy orgullosos. Llevo escuchando el nombre de este festival más de 20 años; siempre ha tenido como un halo místico. Aquí viene la élite del flamenco, pero también quienes serán los grandes artistas del futuro. Estamos algo abrumados”, expresó el director del programa. 


Por su parte, Carlos del Amor, periodista y escritor, ha dedicado gran parte de su trayectoria profesional a divulgar la cultura desde RTVE. Su sensibilidad para narrar historias, su defensa del patrimonio artístico y su capacidad para acercar la cultura al gran público lo han convertido en una de las voces más respetadas del periodismo cultural español. “Es un honor recibir este reconocimiento de un festival que he vivido desde dentro. Este es uno de los sitios donde estuve trabajando cuando estaba empezando y reconozco que me siento muy feliz. Debo confesar que el flamenco es un arte que llega, que entra y que me pellizca. Siempre se cuentan leyendas sobre el Antiguo Mercado Público, sobre las galas. Vivirlas es increíble. Todo el mundo sabe que cuando ganas la Lámpara Minera te cambia la vida”, relató el periodista.   

Fue una tarde cargada de emoción que no dejó indiferente a nadie. El Antiguo Mercado Público de La Unión volvió a convertirse en el corazón del flamenco, acogiendo a un público que llenó por completo el recinto para disfrutar de una programación de primer nivel.


Uno de los momentos más esperados llegó con la actuación de Yerai Cortés, que volvió a demostrar por qué está considerado uno de los grandes referentes de la guitarra flamenca actual. Con un Mercado Público completamente abarrotado, el guitarrista conquistó una vez más la denominada Catedral del Cante (otra vez entradas agotadas) con una actuación magistral, llena de fuerza, sensibilidad y virtuosismo. 


Yerai estuvo acompañado por un imponente coro femenino, donde estaba Salomé Ramírez (premio ‘Desplante’ 2025), que iluminó con sus voces, palmas, compás y bailes cada una de las piezas que se fueron sucediendo en el magnífico repertorio, Yerai brindó momentos realmente inspirados como ‘Roto x ti’, ‘Piopioo’ o esas dos joyas absolutas tituladas ‘Sulao’ y ‘Ni en los puertos italianos, ni en los cafés parisinos’.


Tras concluir su concierto, Yerai Cortés descubrió su nombre en la Avenida del Flamenco, a los pies de la Catedral del Cante, incorporándose así al selecto grupo de artistas que han dejado su huella para siempre en la historia del Festival Internacional del Cante de las Minas.


Y cuando parecía que la noche había alcanzado su punto culminante, la madrugada continuó en el Almacén del Festival, donde Ofelia Márquez puso el broche de oro con una actuación que mantuvo viva la esencia del flamenco hasta altas horas, cerrando una jornada que volvió a confirmar que el Festival Internacional del Cante de las Minas sigue siendo el gran referente mundial del arte jondo.


* En breve añadiremos galería de fotos




 

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